Seguir los pasos de Sorolla puede resultar agotador, pero es necesario ya que la esencia misma de su pintura está indisolublemente ligada al concepto del viaje. Sus paisajes y escenas costumbristas están impregnados de la luz cegadora del sol valenciano y de los reflejos del mar. Es uno de los artistas más destacados de la pintura española del siglo XIX y principios del siglo XX. Las colecciones del museo están compuestas por obras del propio Sorolla, objetos personales, así como muchos otros que como coleccionista reunió durante su vida. Del mismo modo, entre la colección se encuentran obras de sus familiares más allegados, como sus hijas María y Helena Sorolla, y de su yerno, Francisco Pons Arnau.

  • El Sorolla retratista también marca el ritmo de la exposición, con cuadros de Santiago Ramón y Cajal o José Echegaray, así como una presencia especial de su esposa y musa Clotilde.
  • El motor de todos los desplazamientos de Sorolla fue siempre la pintura al aire libre o “au plein air”.
  • Con el centenario del fallecimiento del pintor, el Museo Sorolla y la Fundación del Museo Sorolla han cogido el testigo de la familia porque consideran que “es el momento propicio”.
  • Una reivindicación que, según el tataranieto del pintor Luis González, cuenta con el apoyo de las administraciones de la zona de Chamberí y los vecinos lo ven “con buenos ojos”.

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Una gran exposición de Joaquín Sorolla llegará a València a lo largo de 2023 para conmemorar el centenario de la muerte de uno de los pintores valencianos más universal. La lección aprendida en los patios y jardines andaluces resultó crucial para la configuración del “jardín de artista” que Sorolla construyó en su casa de Madrid y que se convirtió en motivo principal de sus últimas obras. En su mayor parte inéditos para el gran público, los cuadros que se exponen nos ofrecen una completa representación del tema religioso en la pintura de Sorolla.

Joaquín Sorolla nació en Valencia el 27 de febrero de 1863 y fallecía 60 años más tarde, en 1923, en el municipio madrileño de Cercedilla. Incluso la idea de Clotilde de un museo, viene de aquella intención», ha afirmado el bisnieto del artista. Era el día de honrar la memoria del genio de la luz, que murió a los 60 años el 10 de agosto de 1923. Tomó así contacto con las vanguardias europeas, destacando el impacto que le produjeron las obras de los pintores John Singer Sargent, Giovanni Boldini y Anders Zorn. El legado de Sorolla continúa vivo a través de las numerosas exposiciones y eventos organizados en su honor.

Más de 30 exposiciones temporales por el territorio

El museo acoge una muestra con un selecto grupo de obras de Giovanni Francesco Barbieri (Cento, 1591–Bolonia, 1666), más conocido como Il Guercino, figura clave en el desarrollo de la pintura barroca del norte de Italia. Más tarde se afincó en Madrid en 1890, con una trayectoria profesional de reconocimiento, con varias exposiciones nacionales e internacionales. Sus obras nos acercan a las tardes mediterráneas, al agua del mar y la luz de los paisajes cálidos que con tanta facilidad conseguía retratar.

Fundación Caja Sur Córdoba, Colección CaixaBank y Galería Ana Chiclana, a las que se suman obras procedentes de la Fundación Bancaja y de una veintena de colecciones particulares. Sorolla reunió otros muchos objetos que son el antecedente de las otras colecciones que el museo contiene. Yo conocía la existencia de este dibujo, ya que me he dedicado a catalogar la obra de Sorolla, tanto de instituciones como de particulares. La belleza del cuadro, la temática y el encargo de donde surge la convierten en una obra sumamente interesante. Con el subtítulo ‘Otra visión de España’, la muestra explora por primera vez la faceta de Sorolla como viajero infatigable y pintor ‘plenairista’. Ha publicado varios libros y ha colaborado en 15 antologías, con traducciones de sus obras al español y otros idiomas.

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Con ella, el homenaje al maestro de la luz coge impulso para comenzar a desarrollarse en 2023. Pero para los impulsores de la efeméride, el Año Sorolla ha comenzado justo el jueves 24 de febrero cuando Italia ha recibido con los brazos abiertos la primera exposición del artista en el país alpino. Tras una fecunda vida dedicada a la pintura, falleció en Cercedilla (Madrid) el 10 de agosto de 1923.

La muestra analiza la primera producción artística de Sorolla entre los años 1878 hasta 1884, justo antes de su estancia en Roma, uno de los periodos menos conocidos del autor. Las muestras programadas siguen un orden cronológico y se desarrollarán entre Madrid, donde se encuentra la casa del artista, y València, su lugar de nacimiento y centro de sus óleos. De 1912 a 1919 viajó por toda la Península pintando estudios de «tipos» de gran formato, 4 de estas obras se pueden ver en la exposición . En ellas mostraba sus indumentarias tradicionales y la luz de cada lugar, tal y como se refleja en Tipos de Lagartera y Tipos de Salamanca . Desde sus inicios, Joaquín Sorolla entendió que el éxito en exposiciones y salones era la clave para vivir de su arte.

Desde este Museo Sorolla, y sin fronteras a nuestros propósitos, hemos ampliado la recepción de la figura de nuestro pintor y su centenariosorolla.es mensaje de luz y belleza. Posteriormente, entre 1878 y 1881, el artista valenciano siguió formándose en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad. En 1881, instaló su primer estudio en la calle de San Martín, n.º 9, y dos años más tardé lo trasladó a la Calle de la Corona.

Sorolla, viajar para pintar. Otra visión de España

Este museo, que fue la residencia y estudio del pintor, alberga una colección extensa de sus obras. Sobre lo que más destacan los visitantes sus obras, Varela ha hecho alusión a su luz y su "alta calidad", así como el "carácter hedonista" y de "felicidad" del pintor. El Museo Nacional del Prado no se ha querido perder el homenaje a Joaquín Sorolla por el centenario de su muerte. No podemos estar hablando de otro artista que Sorolla, el pintor impresionista que capturó paisajes de luz a pinceladas y que ha dejado un gran patrimonio artístico español. Su existencia se debe a Clotilde García del Castillo, mujer del pintor, que tras el fallecimiento de este hizo todo lo que estuvo en su mano para conservar su obra.

Los comisarios de esta ambiciosa retrospectiva han sido Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del pintor; Consuelo Luca de Tena, exdirectora del Museo Sorolla; y Enrique Varela Agüí, actual director del centro. La muestra recorre las obras presentadas por Sorolla en sus exposiciones europeas, y especialmente en París, con las que el artista buscaba labrarse un sólido prestigio internacional. La primera de ellas, Sorolla y la pintura valenciana de su tiempo, que tiene lugar en el Museo de Bellas Artes de Alicante, abre la celebración del año Sorolla en la tierra natal del pintor, la Comunitat Valenciana.

Cien años después de su muerte, ocurrida el 10 de agosto de 1923, Sorolla ha recuperado la fama y prestigio que disfrutó en vida y que le fue, diremos que injustamente, arrebatada tras su muerte. Del total, veinticinco piezas se exponen por vez primera al público, de las cuales nueve obras han sido restauradas para su participación en la exposición. Por su parte, ‘Un valenciano en Madrid’ reúne una serie de piezas que ilustran cómo Sorolla se sintió siempre apegado a su tierra natal. Las secciones ‘Un camino a seguir’ y ‘La escuela valenciana’ ahondan tanto en sus fuentes de inspiración como en su papel como máximo exponente del grupo. Asimismo, la obra del artista valenciano también recorrerá España en una exposición itinerante.

Los cuadros del jardín de Sorolla son las obras de un pintor sabio y maduro, que, en la cumbre de su vida y de su fama, pinta ya solo por su placer. La exposición Sorolla Femenino Plural pretende poner de relieve la presencia de las mujeres en la obra del pintor. Dejando de lado las representaciones de la familia que no participan de esta muestra, esta es abundante y variada, centrada en mujeres de toda condición social. Esta muestra propone un recorrido por el trabajo más desconocido e inédito de Joaquín Sorolla Bastida, la pintura religiosa. La muestra rinde así homenaje a Sorolla como el gran cronista y embajador artístico de la España de entresiglos.